Deseo que estas reflexiones, como médico, te hagan sentir valorado, reafirmado, comprendido y nutran tu pasión por curar. Anhelo hacerte escuchar a través de mi voz, tu voz interior, la voz de tus pacientes, sus sentimientos, temores, expectativas, su dolor físico y emocional y su deseo ardiente de encontrar en ti al médico con el que pueden comunicarse, sentirse seguros y protegidos y por qué no: queridos. La vida me dio la oportunidad de ser simultáneamente médica y paciente y tras casi cinco décadas del dolor provocado por 24 enfermedades crónicas, nació esta necesidad de compartirte los caminos que he encontrado para vivir como médica mi vocación desde el Amor y la esperanza.